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Thick as a Brick - Jethro Tull



Este disco de Jethro Tull inauguraba una de las prácticas que más tarde se harían habituales dentro del rock y metal progresivo: el disco total. Con un cuerpo constituyente formado por una sola canción, en este caso dividida en dos partes de más de 20 min. cada una. Y es que aquí el grupo pensó en hacer como Cervantes, en una analogía con las novelas caballerescas, con el rock progresivo de la época. Cansados de la enormidad y, cada vez más, de la complejidad de las composiciones de grupos como Emerson, Lake & Palmer o Yes, Jethro Tull decidieron grabar este 'Thick as a Brick' que, hasta con el título denota esa crítica (algo así como denso como una piedra).
El rock progresivo subió tras este disco (con discos como 'Selling England by the Pound' de Genesis, o Red de King Crimson) pero en general cayó en un largo declive hasta hace poco, donde los sonidos más clásicos han revivido gracias a grupos como Dream Theater, Opeth o Leprous.
Con el propósito mencionado, el grupo creó algo más grande, complejo y elaborado que sus compañeros progresivos, y la verdad es que el disco les quedó completamente redondo.

Empieza con un tono muy folkie, con una guitarra acústica y la voz y flauta de Anderson dando ese toque celta y va derivando poco a poco, a través de un endurecimiento del tono de la guitarra a la entrada de todo el conjunto. La batería entra velozmente, mientras la melodía vocal demuestra una gran versatilidad. A partir de aquí la presencia de sintetizadores y teclados será una constante del disco, haciendo que tenga un sonido más progresivo. Tras un ritmo que se queda grabado en la cabeza por parte de la batería y de la guitarra principalmente, llega una deceleración del tempo haciendo que todo suene mucho más épico. Cuando Anderson vuelve a cantar el tono de la canción ha cambiado por completo. Todo esto con una continuidad enorme que no hace sino demostrar que esto es más una suite, una sinfonía y no una serie de canciones pegadas.
Tras esto vendrá una parte instrumental con partes muy rápidas y muy bien desarrollada, y una vuelta a la melodía anterior y, de verdad que cuando Anderson canta eso de 'he challenges the son who puts him to the run' se me pone la carne gallina. Eso sí, no será la última en este disco.
La parte posterior a esto empieza con un ritmo del sintetizador totalmente adictivo, cuando lo escuchéis sabréis a lo que refiero.
Tras una gran parte instrumental basada en este ritmo la guitarra vuelve al ritmo inicial para hacer una de las partes más bellas del disco y dar paso a otra que suena con un gran vigor en la voz de Anderson ('I see you shuffle in the courtroom with...'). Así, sin darnos cuenta, llegaríamos a la segunda parte de este monumental trabajo, donde se demuestran las capacidades técnicas de los instrumentistas, sobre todo de Barriemore Barlow y acabar en un pequeño caos interno, como una parodia otra vez de los discos nombrados y como corte entre dos mundos. Tras ello se entraría de lleno otra vez en el terreno folk-acústico inicial con unas melodías preciosas. El tono más épico-sinfónico (que muchos que dicen practicar este género deberían escuchar) llega tras esto con Anderson cantando al sol eso de 'Do you believe in the day?' a lo que acompaña la parte menos inspirada del disco (en lo que a melodía vocal se refiere) en eso de 'So c'mon young men...' que es la antesala de un extraño cambio (como si de una puerta astral se tratara) donde retornan a la parte inicial, algo cambiada, para ir de alguna manera, hacia atrás, hasta terminar con la parte que daba comienzo a la melodía vocal de este fantástico e irrepetible disco, con un Anderson nostálgico y melancólico pronunciando eso de 'to be thick...as a brick'.

En definitiva un disco clave en la historia del rock progresivo, del folk, del celta y de lo que se lo ponga por delante. De esos discos que pase el tiempo que pase siguen sonando frescos y actuales. Imprescindible.

Miembros:
Ian Anderson - guitarra acústico, flauta, violín, saxofón, trompeta.
Martin Barre - guitarra y laúd.
John Evan - piano, órgano y clave.
Barriemore Barlow - batería, percusión y timbal.
Jeffrey Hammond-Hammond - bajo y coros.

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